17 noviembre 2006

NUESTRO MIEDO MÁS PROFUNDO


Nuestro miedo más profundo no es que seamos ineptos.
Nuestro miedo más profundo es que seamos poderosos sin medida.
Es nuestra luz, no nuestra tiniebla lo que nos intimida.


Nos preguntamos, ¿quién soy yo para ser tan brillante, magnífico, talentoso, y fabuloso?
En verdad, ¿por qué no deberías serlo?


Eres una criatura de Dios.
Hacerte pequeño no le sirve al mundo.
No hay nada de iluminado en encogerse para que otros no se sientan inseguros a tu lado.


Nacimos para manifestar la gloria de Dios que llevamos dentro.
No se encuentra apenas en algunos:
está en todos.


Cuando dejamos que brille nuestra luz, inconscientemente permitimos a otros que hagan lo mismo.
Cuando nos liberamos de nuestro miedo, nuestra presencia libera automáticamente a los demás.


MARIANNE WILLIAMSON (Volver al Amor, ediciones Urano)